Jesucristo en su palabra nos ha dejado un
sin fin de promesas, entre ella encontramos: “Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo
21:22); de igual manera: “Por eso os digo
que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis
recibido, y os serán concedidas.” (Marcos 11:24) y la promesa más conocida
por muchas de nosotras las mujeres: “Deléitate
asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”.
Pero
en repetidas ocasiones, hemos expresado de nuestra boca lo siguiente: Señor, tú
dijiste que concederías los deseos de mi corazón. ¿Por qué sigo soltera?, ¿Por
qué pusiste a ese hombre en mi camino, yo creí que era el correcto? ¿Por qué me lastimo tanto y jugo con mis
sentimientos?, ¿Te he pedido tanto,
por esa ayuda idónea y nunca llega? Entiendo totalmente cómo se han de
sentir muchas de ustedes al seguir solteras, pues felizmente sigo soltera y con
autoridad expreso mis ideas y sentimientos, dando gloria y honra a Dios, pues
conozco las sensaciones que las personas ajenas a nuestras vidas provocan,
cuando preguntan: “¿Y estás casada?”, o “¿Y cuándo te casas?”, ¿y el novio?,
¿Qué paso con el muchacho con el que solía verte? A ese tipo de preguntas,
reconozco que en verdad te están cuestionando y suele ser muy molesto…
… En nuestra sociedad actual donde no se
reconoce a Dios como principal autor, la soltería en las mujeres es relacionada
a un fracaso rotundo, no es valorada la capacidad que tenemos como persona, somos
vistas con cierta discriminación. A tal nivel que los hombres, se aprovechan de
esa situación en la que nos encontramos para sus propios deleites personales
refiriéndome específicamente a: económicos, sexuales, sentimentales, etc. Pareciera que estamos inmersas en una burbuja
impregnada de negatividad de la que no podemos salir, por el simple hecho que
el tiempo transcurre y no pasa nada en nuestras vidas; ya que, no se mantiene
una relación con el sexo opuesto. En la Iglesia hoy en día se nos explica que
la soltería debe ser para Dios y un elemento muy necesario, en donde nosotras
las mujeres no debemos desesperarnos, si no que pedir a Dios nos enseñe saber
esperar para no sufrir. Porque primero debe estarse en comunión con Dios y nosotras
mismas para borrar el esquema que en el mundo inyectan en nuestra psique que en
el mundo de las mujeres hasta que no se casen y tengan su propio hogar no
estarán completas. Si a la luz de la palabra que dice: “Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.(Mateo 6:33), y satanás quiere confundir nuestro corazón y robar
nuestra paz ya que quiere hacer creer que las mujeres solteras pareciéramos que
flotamos en medio de una nada, caminando con signos de interrogación sobre los
pensamientos.
¡Que
terrible, es verdad! Nos esforzamos en un intento erróneo de seducir, de
preocuparnos más por nuestro físico y apariencia para atraer a esa ayuda
idónea, que dejamos de lado lo más importante, vergonzosamente, recurrimos a
métodos que no son agradables a Dios, y que con el tiempo repercuten en cada
una de nosotras, pues la sociedad inconversa es cruel al tildar que las
solteras somos desesperadas y somos tristemente denominadas como mujeres de
fácil conquistar… ¡Me sonrió, ante ello!
y digo: ¡MUJERES NO LO PERMITAMOS!
Como
mujer soltera vuelvo hacer hincapié y escribo todo esto con la autoridad que
Dios ha investido en mí, basada en la experiencia que Dios todopoderoso me ha
obsequiado.
Aprendí
y reconocí que las promesas de Dios no son falsas y cada una se cumple según la
voluntad de Dios en la vida de cada mujer.
Al inicio escribí y les recuerdo las primeras dos promesas porque tiene
que ver una con la otra: “todo lo que pidáis
en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:22); así como:
“Por eso os digo que todas las cosas por
las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido,
y os serán concedidas.” (Marcos 11:24). Preguntémonos: ¿es calidad de
oración la que expresamos al momento de pedir?, calidad en el sentido: estamos
en paz y comunión con Dios, estamos haciendo obra su palabra en cada instante
de nuestra vida tal y como nos lo indica la palabra de Dios “No se contenten sólo con escuchar la
palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica”. (Santiago
1:22).
¿Estamos
en armonía y amor con nuestro prójimo/a o estamos con raíces de amargura? Porque
no podemos pedir una ayuda idónea a Dios, si nosotras mismas no hemos aprendido
a reconocer que el primer amor que debemos pedir es el de Dios para nosotras,
en segundo lugar no sabemos cómo amarnos, consentirnos, cuidarnos a nosotras
mismas, y en tercer lugar aprender a agradecer a Dios por todo lo que tenemos
hasta el momento.
Yo
desconocía todo ello, y es ahí donde entendí que mi oración no era efectiva, ni
de agrado a Dios, estaba pidiendo afanadamente algo que no era lo que DIOS
quiere para mí, pues identifique gracias a la lectura de la biblia, ayuno y
congregándome en la iglesia, que Dios me AMÓ primero y el dolor de traición por
infidelidad, la sensación de sentirme utilizada económicamente que experimente
con mi ex novio fue porque él no era el que Dios tiene preparado para mí, pues
aunque se hizo pasar por cristiano, era una piedra de tropiezo de satanás por
no fortalecerme en la oración, lectura de la biblia y congregarme en la iglesia,
y al hacer mío esa afirmación que DIOS ME AMÓ PRIMERO Y ME AMA CADA DÍA, el
segundo paso es pedir en oración y dar por entendido que ya lo tengo y lo
obtendré: AMOR PARA DIOS, ENAMORARME DE DIOS, entender que Dios es mi centro,
mi todo por ende en la oración como mujeres solteras, debemos pedir primero que
DIOS SEA NUESTRO PRIMER AMOR, QUE NOS PERMITA AMARLE Y ENAMORARNOS DE ÉL, saber
esperar en él y verán que esa petición les será concedida simplemente porque EL
NOS AMÓ PRIMERO, en su palabra lo expresa imperantemente: “Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os
designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi
nombre os lo conceda”.(Juan 15:16)
Todo
lo que pida en oración creyendo, lo recibiré me dice Dios en sus escrituras…
Indudablemente, es una realidad. En el primer paso, DIOS NOS CONCEDE
ENAMORARNOS DE ÉL Y NOS ENSEÑA QUE NO HAY AMOR MAS GRANDE QUE EL DE DIOS MISMO PARA
SER VERDADERAMENTE MUJERES FELICES SIN AMARGURA. El segundo paso, por ende es
pedir a Dios con fe y creyendo que así se hará, la clave está en pedir que nos
enseñe a AMARNOS, ACEPTARNOS, CAMBIAR NUESTRA CONDUCTA, Y SER LA MUJER QUE DIOS
QUIERE QUE SEAMOS SEGÚN SU VOLUNTAD. Dejar de pedirle por cosas materiales, si
con DIOS a nuestro lado nada nos faltará, y todo lo demás vendrá por añadidura,
pues su palabra dice: “Pero buscad
primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.(Mateo
6:33)
En
tercer lugar, Dios concederá las peticiones de mi corazón, en la medida que mi
corazón haya aprendido a que su primer amor es Dios, que mi corazón haya
aprendido a amarme tal como soy y reconociendo que no soy cualquier mujer que
tengo espíritu de dominio propio, pues literalmente la biblia al leerla nos
indica: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de
amor y de dominio propio” (2
Timoteo 1:7) por ende hay que cuidar el templo que Dios nos ha dado por cuerpo,
pues le pertenece. De ahí, es pedir a Dios nos enseñe a ser agradecidas y nos
aparte de las tentaciones del mundo para no sentir cobardía o sentimientos de
dolor y fracaso, pues en todo momento está presente su amor en cada una de
nosotras. Debemos decir a Dios en
oración y pedirle que aunque casada o soltera, le alabemos, agradezcamos;
porque formidables, maravillosas son tus obras; que estamos maravilladas por su
amor y misericordia y que nuestra alma lo sabe muy bien” (Salmos 139:14).
NO
SOMOS FRACASADAS, ESTAMOS SOLTERAS PORQUE DIOS NOS ESTA ENSEÑANDO COSAS GRANDES
Y OCULTAS QUE NO CONOCIAMOS, MOSTRANDONOS CON HECHOS QUE SUS PROMESAS SE
CUMPLEN A PERFECCIÓN Y EN EL MOMENTO QUE EL CREE CONVENIENTE.
APARTIR
DE AHORA CON HONOR Y CABEZA EN ALTO DIGAN:
SOLTERA PARA CRISTO PERO NO
DISPONIBLE PARA CUALQUIERA.
Por:
Ada Sofia Nuila
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