En ciertas circunstancias en la vida de las personas, inclusive de los
cristianos que hemos entregado nuestra vida a Cristo y le hemos aceptado como
nuestro salvador personal, pasamos por momentos en los que no hayas que hacer, pero lo piensas una y
otra vez y en ese momento, debemos recordar una palabra que es vital para un cristiano:
Oración.
Pasamos momentos en donde se necesita la dirección de Dios, la urgencia de escuchar que él hable directamente a nuestra vida y diga que debemos hacer. El temor y las dudas, las siembra satanás
en tu corazón, para hacernos tambalear y por medio de ello alejarnos de Dios,
porque hace sentir que Dios no escucha, no responde… Esto es peligroso cuando
nos encontramos débiles del espíritu santo, estamos alejados de los caminos de
Dios.
Una decisión mal tomada cambia la vida rotundamente, creyendo
que todo lo que se hace era en el nombre de Dios, pero al analizar cada acción
se denota que esa acción y decisión realmente no son de un cristianismo real. Ser un cristiano real, no es sencillo por ello
Dios en su palabra nos dice que nos esforcemos y seamos valientes (Josué 1:9)
porque venimos de conocer, saborear y vivir en el mundo, y al llegar a los
caminos de Dios, la vida te cambia rotundamente sabes distinguir que conductas
ya no son correctas y reconoces ello porque el espíritu santo que se posó sobre
nosotros nos indica cuando hemos fallado a Dios. Partiendo de ese punto, que es
de suma importancia, es cuando llegan circunstancia que para el ser humano que
no se ha convertido a Dios tomar una decisión le resulta; tal vez, [no en todos
los casos] no difícil, pero cuando se conoce de Dios, se identifica que hay
cosas que pueden hacerte caer y hacer sufrir más que antes que cuando estabas
lejos de Dios, las puertas se cierran y no hayas que hacer, o pueda que tu
decisión afecte a terceros o a seres que amas.
En momentos así, recuerdo las sabias palabras de mi Tío, que es como un
padre para mí, “La oración es vital” ¿no entendía porque mi tío me la repetía
constantemente?, pero ahora comprendo que cuando no estás seguro de la voluntad
de Dios para tu vida, es porque de alguna manera te has alejado de él, además
Dios es nuestro padre, nuestro consejero y quien decide por nosotros, y la
única manera de contactarle es atreves por la oración porque la Biblia nos dice: “Y si alguno de
vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos
abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5). “Guarda
silencio ante Jehová, y espera en él.” (Salmo 37:7). Si no sabes qué orar,
siempre puedes personalizar y orar ciertos versos como, “Hazme saber el camino
por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.” (Salmo 143:8), “Encamíname en
tu verdad, y enséñame.” (Salmo 25:5). Con ellos simplemente estas entregando tu
carga a Dios y estas dejando que el planee tu vida y la lleve a práctica. Pero
somos ansiosos o solo queremos que nos aconseje lo que queremos, pero la vida
de un cristiano no es así, es hacer su voluntad.
Cuando un cristiano se siente en duda, debe recordar que la
forma en que Dios nos manda es a través
de su Palabra, es decir a través de la lectura de la Biblia. "Toda la
Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para
corregir, para instruir en justicia." (2
Timoteo 3:16).
Pero antes de leerla, se debe orar y pedir discernimiento a
Dios para que su voluntad y voz sea la que dé respuesta a nuestras inquietudes,
esa oración debe ser en silencio, en un lugar privado, donde tu conexión con
DIOS sea personal entre tú y el. Si la Escritura manda algo de nosotros, no hay
por qué esperar y preguntarnos si es realmente la voluntad de Dios para
nosotros. Dios se preocupa tanto de nosotros que ya nos dio una guía simple y
clara para la vida, esa guía es la Biblia. "Lámpara es a mis pies tu
palabra, y lumbrera a mi camino." (Salmo
119:105). "La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el
testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo." (Salmo 19:7). Dios nunca te pedirá hacer algo contradictorio a la Escritura, Nunca te pedirá
pecar, Nunca te pedirá hacer algo que Jesucristo nunca haría, al contrario se
debe recordar: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de
día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que
en él está escrito.” (Josué 1:8).

LAS DUDAS Y LA INDECISIÓN SERAN RESUELTAS EN DIOS, APRENDE A ESPERAR Y
DEJA ACTUAR A DIOS, EN SU MOMENTO TODO TENDRA UNA RESPUESTA QUE NO DAÑARA TU
VIDA, NI LA DE OTROS. NOSOTROS SOMOS ARREBATADOS Y EN LA VIDA DE UN CRISTIANO
TODO LLEVA SU TIEMPO.
Por: Ada Sofia Nuila
No hay comentarios.:
Publicar un comentario